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¿Cuándo será la Semana de Noche de Muertos en Michoacán y cómo puedes disfrutarla?

Este hermoso estado vive la tradición del Animecha Kejtsïtakua, una celebración purépecha con rituales, leyendas y arte

Michoacán.Semana de Noche de Muertos en MichoacánCréditos: Unsplash/ Caleb Hernandez Belmonte
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Del 24 de octubre al 2 de noviembre, Michoacán se transforma en un escenario decorado con color, misticismo y memoria colectiva. Durante esos días, las comunidades purépechas celebran el Animecha Kejtsïtakua, también conocido como la Noche de Muertos, una de las tradiciones más profundas de México. En los pueblos que rodean el lago de Pátzcuaro, las tumbas se iluminan con velas, los caminos se cubren de flores de cempasúchil y el aire se llena del aroma de las ofrendas que esperan a las almas que regresan por una noche.

Lejos de ser una celebración triste, la Noche de Muertos en Michoacán es un homenaje a la vida. Las familias preparan altares con pan, fruta, veladoras y los platillos favoritos de sus difuntos. Pasan la noche entre rezos, anécdotas y música, recordando a quienes partieron. Esta costumbre purépecha reconoce que la muerte no es el final, sino una forma distinta de existencia.

Uno de los escenarios más impresionantes es la isla de Janitzio, donde cientos de velas reflejan su luz en el lago de Pátzcuaro. Desde la madrugada del 1.º de noviembre, los habitantes caminan en silencio hacia el panteón, guiados por antorchas, para reencontrarse simbólicamente con sus seres queridos. La escena, vista desde las orillas o desde una lancha, es tan poderosa como inolvidable.

La celebración también se vive en otros pueblos de la región como Tzintzuntzan, Arocutín, Jarácuaro y Santa Fe de la Laguna, donde se preparan rituales y altares comunitarios. Cada localidad tiene sus propios matices: en unas hay procesiones solemnes, en otras, música y rezos colectivos. En todas, el respeto por la memoria y la conexión con los ancestros es total.

Destinos que celebran el Animecha Kejtsïtakua

En Santa Fe de la Laguna, el ambiente es especialmente simbólico. Este pueblo inspiró la película Coco de Pixar, y ahí la tradición se conserva con enorme fuerza. Cuando alguien fallece por primera vez, los vecinos levantan un altar monumental con flores, velas y comida, en una ceremonia donde toda la comunidad participa. Por la noche, se comparte una cena colectiva en honor al difunto, un gesto que une a todos en torno a la memoria y el cariño.

Otro sitio imperdible es Tzintzuntzan, la antigua capital purépecha. Al caer la noche, su panteón se llena de veladoras, flores y música tradicional. Los rezos se mezclan con los murmullos de las familias que pasan la noche junto a las tumbas. Asistír es algo único, pero siempre hay que hacerlo con respeto y sin caer en la exotización. 

En Pátzcuaro, primer Pueblo Mágico de Michoacán, se celebra de la mano de la espiritualidad y el arte. Sus calles empedradas y casas de adobe se llenan de luces y colores. Durante la Semana de Noche de Muertos hay exposiciones, concursos, presentaciones de música y teatro, además de tianguis artesanales. 

Si planeas viajar desde la Ciudad de México, el trayecto hacia Pátzcuaro dura unas cuatro horas en auto. El costo aproximado de las casetas es de $571 pesos por tramo, y desde el pueblo puedes tomar una lancha hacia Janitzio por unos $100 pesos ida y vuelta. Navegar por el lago, rodeado de canoas decoradas con flores y velas, es una experiencia que difícilmente se borra de la mente.

Tampoco dejes de visitar Cuanajo y Tzurumútaro, pueblos pequeños pero con una enorme devoción. En Cuanajo, los altares tienen forma de caballo de madera, símbolo del viaje del alma. En Tzurumútaro, la comunidad comparte su ofrenda con los visitantes, viendo en ellos compañeros de esta velada sagrada. Si hay una fecha en el año para conectar con las tradiciones más profundas de México, sin duda es esta.