SENDERISMO

Ruta de senderismo cerca de la CDMX para iniciar tus propósitos de Año Nuevo

Descubre rutas de senderismo cerca de la CDMX para iniciar el Año Nuevo en contacto con la naturaleza.

Senderismo.El año nuevo es ideal para regresar a la naturaleza en la CDMX.Créditos: Pexels.
Escrito en DESTINOS el

La Ciudad de México suele asociarse con asfalto, tráfico interminable y edificios grises. Sin embargo, más allá del concreto, una gran parte de su territorio está cubierta por bosques, montañas y barrancas donde aún es posible encontrar ríos vivos, manantiales, cascadas, miradores naturales y senderos que invitan a desconectarse del ritmo urbano.

Para quienes buscan comenzar el año con nuevos hábitos, el senderismo se ha convertido en una de las mejores opciones para reconectar con la naturaleza sin salir de la capital.

Senderismo en la CDMX: naturaleza a pocos kilómetros

Rodeando el Valle de México existen múltiples rutas que permiten perderse por horas —o incluso días— entre senderos de bosque, peñas volcánicas y cañadas ocultas. Para quienes ya saben orientarse en montaña o desean iniciar con recorridos guiados, estas rutas de senderismo cerca de la CDMX son una excelente alternativa para comenzar el año con energía renovada.

Ruta Valle del Conejo – Peñas Ojos de Agua

Una de las rutas más recomendadas, esta ruta para senderistas se ubicada a solo 10 minutos de La Marquesa. El recorrido combina caminos de terracería y senderos poco marcados que conducen a peñas con vistas panorámicas del valle. En la zona es posible observar petroglifos que, según registros locales, fueron utilizados como centros ceremoniales prehispánicos dedicados a agradecer a la Madre Tierra por el agua y las lluvias.

Ruta famosa entre los senderistas/Foto: Especial.

Ruta Cumbres del sur de la CDMX

Para senderistas con mayor experiencia esta ruta representa un verdadero reto. Montañas como Taravilla, El Gallo o Nezehuiloya superan los 3 mil 700 metros sobre el nivel del mar y requieren largas caminatas desde puntos como el Desierto de los Leones o San Nicolás Totolapan. La recompensa: vistas amplias, silencio absoluto y una sensación de aislamiento difícil de encontrar tan cerca de la ciudad.

Quienes buscan rutas más accesibles pueden optar por el Mirador de Totolapan y las cascadas de Sehuaya, un recorrido de nivel básico con poco desnivel, ideal para principiantes. Aquí, los arroyos, senderos boscosos y miradores naturales ofrecen una experiencia relajante sin alejarse demasiado de la mancha urbana.

Una de las rutas favoritas de los citadinos/Foto: Especial.

Ruta Río de los Dinamos

Otra opción imperdible, también conocido como Río Magdalena, el único río vivo de la Ciudad de México. A lo largo de casi 15 kilómetros, diversos senderos acompañan su cauce desde los primeros Dinamos hasta los ojos de agua en la parte alta de la montaña, convirtiéndolo en uno de los recorridos más emblemáticos de la capital.

Esta ruta destaca por sus esplendidas vistas/Foto: Especial.

Ruta Totolapan – Puerta del Cielo

Un clásico entre senderistas, corredores y escaladores, mientras que la Cascada del Coyote, escondida en la cañada del cerro Nezehuiloya, sorprende por su belleza y su carácter poco conocido.

Además de sus beneficios emocionales, el senderismo contribuye al control del peso, fortalece huesos y músculos y mejora el equilibrio y la coordinación. Iniciar el año caminando entre montañas puede ser el primer paso para cumplir propósitos de bienestar, sin salir de la CDMX y redescubriendo los paisajes que existen más allá del asfalto.

Otra ruta favorita por los senderistas con experiencia/Foto: Especial.

Beneficios del senderismo

Caminar entre montañas no solo ofrece paisajes espectaculares y aire puro; también es una actividad accesible, ideal para distintos niveles de experiencia y con beneficios comprobados para la salud física y mental.

De acuerdo con especialistas, el senderismo ayuda a reducir el estrés, la ansiedad y la depresión, además de mejorar la salud cardiovascular, respiratoria y musculoesquelética.

“Es una forma increíble de salir al aire libre, explorar y reconectar con el asombro, mientras se reducen riesgos de enfermedades como hipertensión, diabetes u obesidad”, señala Alyson Chun, subdirectora de programas de Deportes de Aventura de la Universidad de Stanford.